Dormir.
Nada más placentero que el acto supremo de extenderse de manera horizontal en alguna superficie y cerrar los ojos para viajar hacia las profundidades del inconsciente.
Personalmente, mi posicion favorita es de guatita con la almohada debajo, entre el cuello y el costado izquierdo de mi cabeza. Cuando hace frio, me gusta taparme hasta las orejas, pero no dormir vestida como para ir al Polo Norte. Uno de los mejores inventos de estos franchutes son las "couettes", plumones con funda que tienen el grosor exacto para no pasar ni frío ni calor. Aquí en Paris le dije adiós a las sábanas, las frazadas y los cubrecamas; ahora sólo uso una couette y ya está.
Luego, el colchón no tiene que ser ni muy mullido ni muy duro. En caso de que tenga que adoptar una cama ajena, la prefiero más bien durita, cosa de no hundirme en ella porque si no me ahogo en la noche. Cuando se trata de compartir, sobre todo, el colchón tiene que ser la suficientemente bueno para no ahuecarse, porque sino uno de los ocupantes termina invariablemente durmiendo arriba del otro.
Dormir es un placer y de eso no tengo dudas. Mi récord de horas de suenio bordea las 20, número que he conseguido después de varios días carreteando/trabajando/estudiando sin parar. El problema es que, de tanto dormir, cuando despierto estoy como estúpida y la cabeza no me funciona muy bien. Entonces, para no aproblemarme, prefiero seguir durmiendo... y asî, puedo seguir en el mismo círculo vicioso por días y días.
Aquí en Paris la gente se acuesta temprano, tipo diez de la noche. Esa es una costumbre a la que no logro habituarme, por más que me levante temprano y no duerma siesta. Con ese ritmo, por supuesto que se subentiende que todos salen y se entran temprano a sus casas, sobre todo cuando es invierno y a las cuatro de la tarde ya esta oscuro y hace un frío del demonio.
No los entiendo, la verdad. Yo funciono principalmente por las noches. Eso si, a cierta hora decido entregarme a Morfeo y partir a mi camita; el momento que más disfruto de las 24 horas que tiene el día.
Nada más placentero que el acto supremo de extenderse de manera horizontal en alguna superficie y cerrar los ojos para viajar hacia las profundidades del inconsciente.
Personalmente, mi posicion favorita es de guatita con la almohada debajo, entre el cuello y el costado izquierdo de mi cabeza. Cuando hace frio, me gusta taparme hasta las orejas, pero no dormir vestida como para ir al Polo Norte. Uno de los mejores inventos de estos franchutes son las "couettes", plumones con funda que tienen el grosor exacto para no pasar ni frío ni calor. Aquí en Paris le dije adiós a las sábanas, las frazadas y los cubrecamas; ahora sólo uso una couette y ya está.
Luego, el colchón no tiene que ser ni muy mullido ni muy duro. En caso de que tenga que adoptar una cama ajena, la prefiero más bien durita, cosa de no hundirme en ella porque si no me ahogo en la noche. Cuando se trata de compartir, sobre todo, el colchón tiene que ser la suficientemente bueno para no ahuecarse, porque sino uno de los ocupantes termina invariablemente durmiendo arriba del otro.
Dormir es un placer y de eso no tengo dudas. Mi récord de horas de suenio bordea las 20, número que he conseguido después de varios días carreteando/trabajando/estudiando sin parar. El problema es que, de tanto dormir, cuando despierto estoy como estúpida y la cabeza no me funciona muy bien. Entonces, para no aproblemarme, prefiero seguir durmiendo... y asî, puedo seguir en el mismo círculo vicioso por días y días.
Aquí en Paris la gente se acuesta temprano, tipo diez de la noche. Esa es una costumbre a la que no logro habituarme, por más que me levante temprano y no duerma siesta. Con ese ritmo, por supuesto que se subentiende que todos salen y se entran temprano a sus casas, sobre todo cuando es invierno y a las cuatro de la tarde ya esta oscuro y hace un frío del demonio.
No los entiendo, la verdad. Yo funciono principalmente por las noches. Eso si, a cierta hora decido entregarme a Morfeo y partir a mi camita; el momento que más disfruto de las 24 horas que tiene el día.
3 comments:
cómo te entiendo! lejos el mejor momento del día es el de acostarse a dormir
VIVA EL TUTO!!!
SOLO O ACOMPAÑADO xD
PD: MI TIO MÉDICO ME DIJO UNA VEZ QUE DORMIR MUCHO
PROVOCA INTOXICACIÓN CON CO2, LO
QUE EXPLICARÍA LA ESTUPIDEZ DE LA
Q HABLAS Y Q YO ENTIENDO TAN BIEN...
SI SERA GRUPO, O NO, I HAVE NO IDEA...
dormir..sí..o estar en camita, con el día lluvioso, con frío, y uno ahí, echadita con el gato a los pies, leyendo un libro y tomando mate.....que rrriiico!!!!!
Cuando estuve en medio de mi terremoto, llegué a dormir como 30 horas...una delicia, fue como renacer....chócale, tambien duermo de guatita, pero con la smanos estiradas a loos lados, la cabeza hacia la izquierda en una almohada muy bajita, casi inexistente. Ha! cuando se duerme de a dos en esos colchones malo, no se pasa tan mal, sobretodo si ahce fríos, estas en la playa y no hay tele...estoy recordando un viajecito de a dos a la playa, hace como dos años...uy qie ricas son las camas!!!!!!te has puesto a contra en cuántas distintas has dormido???? par mi, lejos la mejores al de mi abuela, a la que em iba a meter cuando tenía pendejos y cortos 4 o 5 años...
ven a verme...me rediseñé....besos.
Post a Comment