29 March 2007

Pequeñas delicias de la vida cotidiana: Caminar

Caminar, desde que tengo uso de razon, ha sido la mejor arma para enfrentar mis demonios personales.

No solo me permite respirar aires distintos. Tambien es una buena manera de calmar las vocecitas interiores y ordenarlas para que hablen una por una.

Por lo general, cuando salgo a caminar encuentro botada en alguna calle la solucion a mis desvarios. Sobre todo si camino sin rumbo, redescubriendo el barrio donde vivo, mirando las casas, las personas, los arboles, los perros, los gatos, el cielo.

Si, el cielo es lo que mas me gusta mirar cuando camino. Ver como las nubes hacen carreritas para llegar no se donde, observar los cambios en su estado de animo.

Me gusta pensar en que pasaria si ese arbol que esta afuera de mi casa de pronto se convirtiera en el ultimo rastro de verde en el mundo. Seguramente, le tendriamos diez millones de veces mas de respeto...

Cuando camino saco fotos. O saco fotos caminando. O bien, caminar y fotografiar son dos cosas ligadas entre si. El inmortalizar segundos me permite concentrarme mucho mejor y exorcizar a traves del lente todas esas preocupaciones que se me suben a la espalda. Y cuando termino mi paseo, por lo general me siento livianita...

Uno de mis paseos favoritos es el de Las Torpederas, en Valparaiso. Recorrer la costanera tipo seis de la tarde, mirando el mar y las olas estrellandose contra las rocas. Cuando estaba alli siempre pensaba en que habria al otro lado de la linea del horizonte. Ahora estoy exactamente de ese otro lado...

19 March 2007

Pequeñas delicias de la vida cotidiana

Dormir.

Nada más placentero que el acto supremo de extenderse de manera horizontal en alguna superficie y cerrar los ojos para viajar hacia las profundidades del inconsciente.

Personalmente, mi posicion favorita es de guatita con la almohada debajo, entre el cuello y el costado izquierdo de mi cabeza. Cuando hace frio, me gusta taparme hasta las orejas, pero no dormir vestida como para ir al Polo Norte. Uno de los mejores inventos de estos franchutes son las "couettes", plumones con funda que tienen el grosor exacto para no pasar ni frío ni calor. Aquí en Paris le dije adiós a las sábanas, las frazadas y los cubrecamas; ahora sólo uso una couette y ya está.

Luego, el colchón no tiene que ser ni muy mullido ni muy duro. En caso de que tenga que adoptar una cama ajena, la prefiero más bien durita, cosa de no hundirme en ella porque si no me ahogo en la noche. Cuando se trata de compartir, sobre todo, el colchón tiene que ser la suficientemente bueno para no ahuecarse, porque sino uno de los ocupantes termina invariablemente durmiendo arriba del otro.

Dormir es un placer y de eso no tengo dudas. Mi récord de horas de suenio bordea las 20, número que he conseguido después de varios días carreteando/trabajando/estudiando sin parar. El problema es que, de tanto dormir, cuando despierto estoy como estúpida y la cabeza no me funciona muy bien. Entonces, para no aproblemarme, prefiero seguir durmiendo... y asî, puedo seguir en el mismo círculo vicioso por días y días.

Aquí en Paris la gente se acuesta temprano, tipo diez de la noche. Esa es una costumbre a la que no logro habituarme, por más que me levante temprano y no duerma siesta. Con ese ritmo, por supuesto que se subentiende que todos salen y se entran temprano a sus casas, sobre todo cuando es invierno y a las cuatro de la tarde ya esta oscuro y hace un frío del demonio.

No los entiendo, la verdad. Yo funciono principalmente por las noches. Eso si, a cierta hora decido entregarme a Morfeo y partir a mi camita; el momento que más disfruto de las 24 horas que tiene el día.

12 March 2007

Berlin

Volvi hace una semana de Berlin y todavia estoy con el tono ocupado.

Como puedo hablar de Berlin sin hablar del Muro?

Podria decir "Berlin es una ciudad de carrete interminable" o "no es tan bella como Paris, pero igual tiene onda".

Nada de eso es suficiente. Berlin es una ciudad triste, interminable, dividida, atrayente, misteriosa, cambiante. Hasta un poco caprichosa. Pero ni siquiera eso importa; otros podran decir que Berlin es un lugar bello, lleno de vida, de fiestas y de minos/as ricos/as. Tambien eso es cierto, pero sigue sin ser bastante.

Me di un tiempo para meditar sobre lo que escribiria sobre Berlin y aun no encuentro las palabras adecuadas. Quizas suene a excusa barata, pero es verdad. El primer dia sali a las nueve de la maniana a caminar por el Tiergarten, ese pedazo de verde enclavado al medio de la ciudad. Lo que mas me llamo la atencion durante esa maniana fue que todos andaban en bici, hasta el mas vejestorio de los vejestorios. Lo otro es que hacia un frio demoniaco, a pesar del sol que brillaba sacandome pica desde lo alto.

Ese primer dia me dedique a caminar lo que mas pudiera. Pase por el Reichstag, por Brandenburgen Tor, el Marx Engels Forum, Alexanderplatz, Karl Marx Allee, Rosa Luxembourg Strasse... todos lugares con nombres pasados a historia. En cada esquina de Berlin se respira historia!! Que mas les podria decir sobre ello?

La primera jornada termino con lluvia, sol y nieve en un espacio de quince minutos. Pequenio detalle al pasar, estaba justo frente al Topographie das Terror, un memorial levantado al lado de un pedazo de muro en el sitio donde antes estaban las oficinas de la Gestapo. Para dejar negro a a cualquiera.

Los dos dias siguientes, misma rutina: levantarse temprano, salir a caminar con la camara en la mano lista para dispararle a lo que se moviera. La segunda jornada fue casi de recogimiento: me camine los titantos kilometros de muro que todavia resisten en el noreste de Berlin, la llamada "East Side Gallery". Resulta que despues de la simbolica caida del Muro en el '89, un grupo de artistas venidos de todas partes se dedico a pintar, colorear y llenar de consignas este trazo de historia que los alemanes decidieron conservar. Hoy por hoy, de las obras de arte quedan retazos, porque los siempre maleducados turistas han dejado sus huellas... nunca fallan los "Juanito estuvo aqui" o los "Juanito te amo".

Y bueno. Olvidandose de los graffiti y recordando el momento en que llegué a la East Side Gallery, solo puedo decir que el silencio fue la mejor compania. Berlin, a pesar de su fama y de su concurrida existencia, puede ser tambien una ciudad silente... y agradezco esa hora completa que tuve para "disfrutar" de mi contemplacion del Muro. Nada que decir otra vez: la historia pesa, los recuerdos se agolpan en mi cabeza y veo claramente el minuto en que transmitian por la television chilena las noticias que anuciaban que el Muro estaba cayendo. Al anio siguiente, mi tia Pachi llega de vuelta a Chile con un pedazo de muro en la maleta y yo lo tocaba y no lo podia creer. Tenia siete anios pero me acuerdo de eso como si me hubiese pasado hace diez minutos... y ese dia, por fin, puse mi mano en el concreto y escuche; pude oir a la historia contarme secretos, darme fuerzas renovadas y aclararme algunas cosas que permanecian confusas...

Cuando deje Berlin senti que el corazon se me apretaba. Debe ser porque ahi fue donde, una vez mas, mi propia historia hizo click y descubrio el significado de simbolos que seguian sin descifrar...


p.s. Ya no puedo escuchar The Cure. Me hace endemoniadamente MAL.

p.s. Vea las fotos de Berlin aqui

2 March 2007

Desaparecida y en accion

Me fui a Berlin, vi el muro.

Lo toqué.

Todavia estoy en shock...