31 August 2006

Hasta pronto, Praha






Cementerio de Slavin (Vyšehrad)
































































































































































































































Tumba de Anton Dvorak

















Tumba de Jan Neruda




























Vyšehrad





















Kapitulní chrám sv. Petra a Pavla



















































El Vltava























































Debo empezar a decir adiôs a esta ciudad y no sê cômo: es 17 de agosto, magnana debo partir a Polonia y no quiero. Por ahora, sôlo me interesa quedarme acâ y seguir con el recorrido de esta ciudad...

Pero bueno, compromisos son compromisos y decidî partir igualmente a Polonia. Como era mi ûltimo dîa en Praga decidî aprovecharlo al mâximo: habîa un sol gigante, una brisa fresca y muchos lugares mâs por recorrer.

Sin embargo, no pensê que mi elecciôn iba a ser tan acertada...

Vyšehrad.

Uno de los lugares mâs bellos de Praga. Y del mundo, creo yo. Pocos turistas, un gran y hermoso parque para recorrer. Y en la punta del cerro, la Iglesia de San Pedro y San Pablo (Kapitulní chrám sv. Petra a Pavla), junto al Cementerio de Slavin. Hermoso. Imponente. Silencioso. Bello.

En Vyšehrad estâ el castillo de la princesa Libuše. Resulta que la princesa era clarividente y predijo que se casarîa con un tal Přemysl (cosa que efectivamente hizo) y luego, que en las siete colinas que actualmente conforman Praha, una ciudad majestuosa se levantarîa (...).Libuše es algo asî como “la madre de Praga”.

Por otro lado, la iglesia de San Pedro y San Pablo es una construcciôn de estilo neo-gôtico (gracias san google por informaciôn concedida), que fue terminado en 1903. Para mi mala cuea, cuando lleguê a la iglesia estaba cerrada, pero por reparaciones.

Llevaba cuatro dîas en Praha y aûn no habîa sentido un shock estêtico que me remeciera hasta lo mâs profundo. Pues bien, en Vyšehrad lo sentî. Desde este magnîfico lugar se puede tener una vista maravillosa de lo que hay al otro lado del Vltava –el rîo –. Es algo asî como el San Cristôbal, con muchas âreas verdes, pero mâs alto y con un cementerio y la iglesia arriba, en lo alto.

En el cementerio de Slavin, que estâ justo al lado de la iglesia de San Pedro y San Pablo, estân las tumbas del poeta Jan Neruda (de dônde creen que saliô Pablo?), del compositor Anton Dvôrak y de varios hêroes nacionales. Sinceramente, creo que este es uno de los lugares mâs bellos del mundo. No sôlo porque me gustan los cementerios; en Slavin se respira historia, pero ademâs el peso de los muertos que ahî descansan es heavy. Fue la primera vez que llorê desde que lleguê a Europa. No pude resistirlo: la belleza de este lugar me conmocionô. Me veîa bien ridîcula eso sî, sacando fotos como loca y llorando como loca tambiên. En fin, se hace lo que se puede.

Pasê todo el dîa en Vyšehrad. No querîa irme de ahî, me sentîa tan bien... el sol brillaba mâs que nunca, el silencio me absorbîa y la brisa me susurraba las historias de este lugar mâgico. Pensaba en nada, pensaba en todo. Como siempre. Miraba hacia el otro lado del Vltava y me dî cuenta de que no habîa recorrido ni la mitad de Praga; era necesario, entonces, volver. Volver y quedarme un largo tiempo. “Quien sabe”, me dije a mi misma. Nadie lo sabe. Lo que sentî en ese momento nadie lo sabrâ nunca. Es uno de mis secretos mejor guardados.

No sê quê mâs puedo decir de ese dîa. En realidad, prefiero que vean las fotos. En todo caso, no las he subido todas, porque son muchas.

Aquî se termina Praga, por un rato al menos.

Dia del detenido desaparecido



Me acabo de enterar leyendo El Mostrador (http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/constructor/noticia_new.asp?id_noticia=196678) que Michelle Bachelet instaurô el dîa del detenido desaparecido...

Guau.

Qué dirà la UDI de esto? Seguramente Longueira va a aparecer en los prôximos dîas diciendo que leyô el Informe Rettig y que se conmoviô hasta las làgrimas. O la Evelyn Matthei va a salir en "Medianoche" haciendo un mea culpa y diciendo que ya se contactô con las mujeres de alguna poblaciôn para ofrecerles ayuda psicolôgica. Qué asco me da la derecha chilena. En realidad, me dan asco las derechas de todos los paîses. Sobre todo la italiana. Berlusco es un car'e raja.

(Cuando estaba en el recital de Madonna, durante uno de los intermedios de la diva sonaba de fondo "Sorry", mientras en las pantallas gigantes mostraban a los "grandes" personajes de nuestra historia universal: Hitler, Mussolini, Blair, Bush y oh sorpresa! a Pinochet también. Demàs està decir que aprovechê de gritarle un par de garabatos en buen chileno).

Espero que por fin en Chile se decidan a ratificar el Estatuto de Roma... esa serîa una grandiosa oportunidad para que de una vez por todas juzguen al dictador y a toda su camarilla.

Celebraré esto. Se viene el 18 también! Voy a buscarme alguna fonda para gritar un buen Viva Chile...

30 August 2006

Praha, tercer episodio







Callecitas del costado del Castillo


El castillo de Praha


Detalle de St. Vita


St. Vita


St. Vita


St. Vita

St. Vita (capilla interior)

Carlitos el grande


Miren, me cambiê el piercing por uno mâs grande!


Mûsica en el puente


Mirando al cielo mientras camino



Detalles del puente Karluv Most



Tortuga ninja checa


Desfile de tortugas ninja en el cambio de guardia



Servicio especial


Lo bueno que tiene Praga es que se puede llegar caminando a todas partes. Como en Valparaîso. Aunque el mapa muestra una ciudad grande y llena de recovecos, lo cierto es que una buena orientaciôn ayuda bastante para ahorrarse los boletos de metro. Demâs estâ decir que acâ me lo caminé todo, que lo fotografié todo y que amé con locura cada piedra de esta ciudad.

El tercer dîa regresê a la Stare Mesto (ciudad vieja), esta vez con una nueva amiga, Pachu, de Argentina. Como ella habîa llegado reciên a Praga y yo querîa cruzar el puente de nuevo, despuês del desayuno salimos a caminar. El sol nos acompagnô durante toda la jornada –por suerte, porque en Parîs se rajaba lloviendo- mientras nos paseâbamos por el Castillo Real y todo lo que estâ al otro lado del puente. Para variar, casi me fui de culo contemplando la catedral de St. Vita, que es una mezcla de dos estilos arquitectônicos (esto lo saquê de google, no me estoy cachiporreando): moderno neo gôtico –onda têtrico milenio, pa las que cachen – y gôtico del siglo XIV. Pero ademâs, google dice que tambiên incluyô el Barroco y el Renacimiento. O sea, es una obra de arte que atraviesa unos cuantos siglos de historia. Guau.

Con la Pachu caminamos harto recorriendo el Castillo y ademâs presenciamos el cambio de guardia del mediodîa. Imagînense el cambio de guardia al frente de la moneda, pero en vez de las tortugas ninjas ven a puros mijitos ricos vestidos de celeste. Guau. Casi me voy de culo otra vez, pero por lo rico de los guardias.

En fin, que con la Pachu despuês de un par de vueltas por el castillo nos decidimos a volver a la Stare Mesto, para seguir con el recorrido. Despuês de pasar de nuevo por el reloj astronômico y la plaza central de la ciudad vieja llegamos al centro de la Nove Mesto –ciudad nueva -, para sentarnos en una de las tantas terrazas que hay en las veredas de la plaza de Wenceslas, como se llama esa mini Alameda. Despuês de horas de caminata, nada mejor que un tê verde para reponerse... porque acâ si no tomas cafê de grano, tomas tê. O cerveza. Pero a las cuatro de la tarde y sin nada en el estômago, la opciôn etîlica no es muy recomendable.

Algo que me impresiona de Praga es la cantidad de italianos que hay acâ. No sôlo en têrminos de poblaciôn –que es numerosa- sino que ademâs en têrminos de comercio.estâ REPLETO. Es el tercer dîa y ya no quiero ver un italiano mâs. A veces no sê si me equivoquê de bus y me vine a Milân o algo asî. No sôlo hay cafês y trattorias en cada esquina: los menûs de los restoranes estân en checo, en inglês y en italiano... los garzones y algunos vendedores te hablan en italiano cuando cachan que no entendîs ni huê de checo. El cafê que tomo en las magnanas en el desayuno del hostal es italiano, la ropa que venden en las tiendas mâs chic es italiana, la mûsica que se escucha mâs es de los tanos. Demonios. Yo que querîa conocer un checo. Hasta el momento, el ûnico checo que he conocido es el de la recepciôn del hostal...














29 August 2006

Praha II


Sobajeando el friso... (lo malo es que no pedî nada)


Valdštejnská zahrada


Estalactitas del Valdštejnská zahrada


Valdštejnská zahrada


Ella, la car'e botella


Museo de la tortura






Detalle del Pražský orloj





Pražský orloj



Dando la hora en el Pražský orloj


Krtek!!!


Krtek!!!


Vista del Karluv Most... musha gente!


Tienda de juguetes tîpicos de la Chequia


Vista desde la torre de Starometske radnice



Vista desde la torre de Starometske radnice


La torre de Starometske radnice


Vista desde la torre de Starometske radnice, Iglesia de Tyn



Vista desde la torre de Starometske radnice, el Palacio Real.


detalle de la torre de Starometske radnice


torre de Starometske radnice


Starometske Namesti, desde la torre


Starometske Namesti, iglesia de Tyn


Obecnî Dum (municipalidad de Praha)


Náměstí Republiky


Náměstí Republiky

Vista del rîo Vltava



Karluv most


Vista en sepia desde el Karluv most



Palacio real, Karluv Most


Hombre mirando al sudeste


Detalle de un arco del Namesti Republiky

Praha... un dulce susurrar en mi oîdo, una canciôn de despedida eterna, psicomagia pura y constante. A todos aquellos que estàn a diario en mis pensamientos me los traje a Praha conmigo y los sacudo por las magnanas para que no se me oxiden los recuerdos...

Sin embargo, en el camino he encontrado a personas que de a poco han ido ocupando un lugar en el baùl de mis tesoros. Como Saena y Seb.

Esta ciudad es un misterio. Y un descubrimiento. Acà los miles de agnos de historia pesan. Las calles, las iglesias, la gente, todo contiene un relato infinito que deseo saber. Hoy me levanté a las 7.30 am –sî, a esa hora, aunque no me lo crean- y salî a caminar. Con Anastasya decidimos recorrer el centro de la ciudad vieja, caminata en la que se nos uniô una chica de Japôn. En la Stare Mesto la sensaciôn de que el tiempo està detenido es aùn màs fuerte: las calles estrechas y los locales pequegnos, uno al lado del otro, se confunden con los miles de turistas que recorren la ciudad dîa a dîa. A veces es un poco agobiante esto de estar en la “ciudad màs bella de Europa”. Casi no he conocido gente de acà: todos hablan en italiano, francés o inglés. Hasta cierto punto es tolerable, pero después de tres horas caminando sin encontrar a un sôlo “nativo” de Praga se pone desesperante.

La primera parada en la Stare Mesto fue la Staromestske Namesti, algo asî como la plaza de armas de la Praha vieja. Entramos a la torre del ayuntamiento de la Ciudad Vieja (Starometske radnice) y subimos hasta lo alto, desde donde tuvimos una vista privilegiada de toda Praha. Como los turistas en general son medios huevones cuando andan en pigno no se dieron cuenta de que podîan subir a la torre, por lo que fuimos sôlo unos pocos los que atinamos a tomar el ascensor. No sin antes pagar nuestra entrada de 60 coronas (algo asî como 1500 pesos), que es màs o menos el precio de entradas de los museos y lugares histôricos aquî en Praha. Cômo les explico la maravillosa vista que tenîamos... desde ahî pudimos ver hasta el ûltimo rincôn de esta ciudad, las innunmerables iglesias y catedrales, la estaciôn de trenes, en fin, todo. Buen dato para quienes tengan la oportunidad de venir algùn dîa...

En esa misma torre que subimos, pero por fuera, està el Reloj astronômico (Pražský orloj), que toca las campanas cuando da la hora, lo que constituye un espectàculo en si mismo. Resulta que este relojito es uno de los atractivos màs conocidos de Praga; tanto es asî, que cuando iba pasando por ahî era mediodîa y no entendîa por quê tanto turista baboso estaba pegado mirando hacia arriba. Cuando sentî las primeras campanadas comprendî el significado de tanta expectaciôn: resulta que el famoso relojito da la hora con los doce apôstoles, la muerte, la vanidad, la avaricia y la lujuria. Le faltan los puros fuegos artificiales y es agno nuevo.

Cuenta la historia que este reloj estâ compuesto por una esfera superior (signos del zodíaco) y una esfera inferior (reloj calendario). Cada vez que el reloj marca las horas, asoma primero la figura de La Muerte en forma de esqueleto. Se abren entonces dos ventanas y aparecen las imágenes de los 12 apóstoles encabezadas por San Pedro, con una llave dorada en la mano, y al final San Pablo con una espada y una pluma. Un gallo canta y el reloj marca la hora. Las otras figuras animadas son El Turco, símbolo de la lujuria, que sacude la cabeza de lado a lado; La Vanidad, que se mira en un espejo, y La Avaricia, representada por un mercader con su bolsa.

Entre tanta iglesia y catedral para visitar, es bueno darse una vuelta por los museos de Praha. Los alternativos eso sî, como el museo del Sexo –que no visité porque estaba carita la entrada-, el museo del Comunismo –que no visité por falta de tiempo- y el museo de la tortura, que sî visité porque estaba de pelos... entre las torturas sadomaso y las otras no tan erôticas, Anastasya y yo quedamos un poco shockeadas, porque cada uno de los instrumentos venîa acompagnado de un manual de uso. Ups.

En fin. Después de visitar ese antro de perdiciôn partimos a cruzar el puente, como todo buen turista debe hacer. El Karluv Most tiene tanta onda que por supuesto, estaba lleno de turistas sacàndose fotos con las esculturas y estatuas. Ah! Y si uno pasa por ahî, TIENE que frotar uno de los frisos de alguna escultura, porque dicen que cumple los deseos. Algo asî como la pulsera de los siete poderes o la camisa de once varas, una especie de “medallita de la virtù”. Sôlo que en vez de arrojar monedas, tienes que sobajear el friso.

Y bueh. El puente no se cayô, lo crucé y llegué a la Mala Strana. De ahî nos devolvimos por unas calles aledagnas al puente y fuimos a dar al Jardin de Valdštejnská zahrada, un parque que està en el barrio Josefov, medio escondido de la masa turista. Resulta que este jardîn pertenece al Palacio Real y por aquî se paseaba Carlitos (Karl), el rey màs venerado de la Repûblica Checa. Acâ ademâs hay un muro gigante de estalactitas artificiales, que miràndolas detenidamente parecen espîritus tragados por la pared... da un poco de susto.

El broche de oro de hoy: encontrarme con Krtek, de tamagno natural, en plena calle. Cuando lo vi, casi me voy de culo por enésima vez en el dîa. Por qué? Porque cuando era pequegnita, cuando tenîa como siete u ocho agnos, mi tîa Pachi (con quien vivo ahora en Parîs) me enviô desde Checoslovaquia un puzzle para nignos... de Krtek!!

Cuando vi al famoso mono en la calle pegué el medio grito: PERO SI ES EL MONO DEL PUZZLEEEE!!!!! El pobre checo que estaba dentro del mono casi se muriô del susto. En fin, Krtek en checo significa "topo" y el Krtek de mis suegnos fue creado por Zdenek Miller en los años 50. Eran unos monitos animados, algo asî como el Bugs bunny de los comunistas...

A bientôt!