Tener menos de 30 y vivir en Europa Central:
Saber que estamos en recesiôn econômica, que el Euro està en crisis, que España se hunde bajo un 22% de cesantes, que Grecia ya se hundiô y que Italia le sigue de cerquita. Pelear contra la falta de trabajo e indignarse, ir a ocupar La Défense, la Puerta del Sol o la Catedral de Saint Paul. Inscribirse a todas las instituciones de ayuda social para llegar a fin de mes. Envidiar a las generaciones anteriores a la nuestra porque estudiaron y terminaron la carrera, y ademàs encontraron trabajo al salir de la universidad. Replantearse la posibilidad de cambiar de orientaciôn profesional y dedicarse a trabajos técnicos. Entubarse el Master y el Doctorado por donde mejor te cabe. Volver a vivir con nuestros padres porque ya no nos alcanzô para el arriendo a fin de mes. Sentirse irônicamente acompañado por los miles de cesantes de entre 24 y 30 años que experimentan la misma desazôn.
Tener menos de 30 y saber que la culpa no es tuya, pero que tù vas a pagar el pato.
(Este escrito no es definitivo. Està en desarrollo)