28 December 2007

Profecias autocumplidas


Estaba visitando el fotolog de una amiga y vi que ya habia escrito sus 28 resoluciones para el nuevo anho. De la A a la Z, sin saltarse ninguna, mi amiga conjuro malos amores, borracheras sin sentido, depresiones futuras y todas aquellas cosas que, dias antes de que llegue el 31 de Diciembre, nos ponemos a guardar en el baul de lo que tiene que quedarse con llave.

Sin embargo, desde el minuto que decimos que NO haremos tal cosa, fijo que desde el 1ero de Enero ya la estamos haciendo. O planeamos hacerla y nos dirigimos de cabeza hacia ella. Si dijimos que ibamos a hacer ejercicio en vez de dietas gueonas, el primer dia de enero nos despertamos con sentimiento de culpa porque para la fiesta de anho nuevo comimos a destajo y sin inhibiciones. Resolucion: no comemos en tres dias para "limpiar el estomago", sabiendo que lo mejor seria comer mas liviano, pero sin dejar de comer. Si no, una semana antes del cambio del calendario decimos que no vamos a tomar "tanto" alcohol en el agno venidero, pero apenas empezamos los festejos del 31 de Diciembre, lo hacemos con un copete en la mano: es cosa de mirar las fotos de ese dia/noche para darse cuenta de que ES asi.

Otra de las resoluciones tipicas es aquella que habla de dejar de ser tan estupidas/os y de una vez por todas, dejar de mandarse cagadas con los minos/as y formar una relacion seria con alguien que valga la pena. Pero por lo general, empezamos el anho abrazados/as al primer prospecto del sexo opuesto que se nos cruzo por delante "para la buena suerte" y de ahi, no salimos mas. Si la misma vigilia del 31 al 1 la pasamos con los amigos, nos desquitamos en el carrete del fin de semana siguiente, ensartandonos con algun ejemplar de dudosa procedencia. Caso de otros tantos - en el que me incluyo - es decir "voy a dejar de ser tan pegada", pero a las doce en punto, entre medio de champagnes y serpentinas, llamamos alcoholicamente por telefono o mensajeamos al tipo que nos tiene de la pera.

Decimos que vamos a ahorrar, que vamos a cultivar mas esas amistades que hemos dejado de lado, que seremos mejores hijos/padres/hermanos/tios, que vamos a plantar arboles y tener hijos y despues escribir libros. Pero nada de eso pasa y mientras mas agnos se acumulan detras de nosotros, mas magnosos nos vamos poniendo y menos practicos somos. Quizas deberia hablar solo por mi, pero mas de alguno debe de sentirse un pelin identificado con estas lineas. Por eso, porque me cargan las resoluciones - hasta la palabra la encuentro idiota, porque es darle una solucion dos veces a la misma cosa, no? - no hice mi balance de los 25 agnos ni pienso hacer una lista con buenas intenciones para el 2008. Si, tengo 25, me siento un poco vejete y ya me encontre mi primera cana, pero todavia no tengo idea de que quiero hacer con mi futuro profesional ni si me quiero quedar aca o devolverme a Chile. Y en vez de hablar de las buenas intenciones para el proximo anho, prefiero pensar en profecias autocumplidas, cosas que yo se que pasaran porque me las he repetido hasta el cansancio...

...como por ejemplo ir a Chile, ir a Valparaiso, ir a la Mascara con la N, ser tia del cachorro de P, ver de nuevo a mi amado E, abrazar a mis papas, ir al concierto de Radiohead en Junio, disfrutar a mis cuatro hermanos, asustar a la D, retar a la F por maricona y no contarme que se caso, seguir estudiando Ciencias Politicas y arrancarme a alguna parte un par de dias.

Eso seria. Simple, no?

Cinco instituciones de la vida parisina


2) Le fromage (léase "le fromash").

El queso. Ese producto lacteo que cuando chicos comiamos con pan y mantequilla, aca es una institucion en si misma. Ni tan increible, pero cierto: se come solo, con un pedazo de pan, en la ensalada, rallado, en cubitos, en laminas, con la mano, con cubiertos, antes o despues de comida o a media tarde. Cuando vienen bajones de esos de antologia, lo mejor es un buen 'bout' (pedacito) de queso recien sacado del refri. Porque en cada refrigerador de Paris - y quizas de Francia - este subproducto de la leche tiene su sitial propio en la cocina: un cajoncito con dibujos en la tapa.

Digo que es una institucion en si misma porque si hay algo que los franceses comen por toneladas es el queso. Para regodearse, sin duda, y eso que aun no he terminado aun de probar las infinitas variedades que existen en este pais: hay quesos de vaca, de cabra y de oveja, pero en distintas presentaciones. Mis favoritos son el Comte, el Tomme de Montagne, el Chèvre y el Brie.

Aca en Paris uno aprende que despues de la comida (almuerzo o cena), entre el plato de fondo y el postre, es bueno comer un pedacito de queso. Hay gente que lo come antes de comenzar el plato principal y otras que lo comen a media tarde, a modo de colacion. Rico. El Comte es un queso de vaca, medio amarillo, con un gusto mas o menos fuerte, pero cremoso. El Tomme es parecido, pero si uno compra de ese 'épicée' (condimentado) la sensacion es distinta. Por otro lado, el Chèvre no es otro que el queso de cabra, pero aca se vende en forma de cilindro, como un salame. Uno corta entonces un par de rodajas y las pone sobre pan tostado, luego lo mete unos segundos al microondas. El resultado es delirante: es un queso fuerte, salado, pero realmente exquisito, derretido sobre una tostada. Por ultimo, el Brie es mas cercano al "queso de todos los dias", porque es barato y lo venden por medio kilo. Cuando uno tiene ganas de picotear algo, abre el refri, saca el Brie, corta un pedacito y se lo come.

Todo el mundo come queso. Es parte de la dieta, de la vida y del imaginario cotidiano parisino. En la tele hay mas comerciales de quesos que de pagnales, incluyendo el de la famosa "Vache qui rit". Nadie hasta ahora sabe por que la vaca se rie y en internet existen hasta foros para discutir sobre el tema. En todo caso, habiendo probado los quesos de este pais, razones para reirse a carcajadas hay de sobra!

19 December 2007

Cinco instituciones de la vida parisina

1) La nounou (léase "la nunu")

Indispensable en cualquier hogar, forma parte del inventario de la casa. No hay familia parisina, modesta que sea, que nunca haya necesitado los servicios de una nana. Pero OJO, aca ser nounou tiene un cierto "status"; no es como en Chile, que cuando uno dice que trabaja de nana, lo miran de arriba hacia abajo con aire de suficiencia. Decir que uno es "nounou" tiene cierto tufillo cool. Los estudiantes - de todas las edades y sexos - se hacen unos pesos cuidando a los hijos de sus vecinos y para otros es un trabajo a tiempo completo.

Por lo general, somos los extranjeros quienes copamos el mercado del "babysitting", como muchos franceses siuticos llaman a este oficio. Es cosa de ir a pararse a la salida de una escuela, para darse cuenta de que de todos los apoderados presentes, solo el 10% corresponde a los padres. El desfile de etnias es amplisimo y no es para nada raro ver a rubicundas cabecitas de la mano de sus nounous africanas o hindues.

Cuidar a los infantes de otros no es mal pagado y si uno se maneja bien, puede convertirse en un trabajo de tiempo completo. Hay incluso empresas que se dedican a buscarles nounous a las familias, que llaman a los candidatos/as que cumplen con el perfil requerido y conciertan una entrevista con los papas y por supuesto, el crio. En general los francesitos son igual que todos los nignos - insoportables-, pero con un poco de astucia se pueden manejar facilmente. Al parecer, el hecho de venir de un pais tan lejano y tan distinto como Chile les llama la atencion lo suficiente como para hacerme caso.

Por otro lado, una vez que se acostumbran a la presencia de la nueva nounou, la rutina se impone: ir a buscarlos a la escuela, llegar a casa a bagnarlos, prepararles la cena y hacer que se traguen las espinacas. Todo eso en un tiempo record (quizas con mis propios hijos jamas lograria tanta rapidez) de dos horas y media.