23 September 2006

Algunas historias de las noches parisinas

Escena 1: Sobre la diplomacia y otras hierbas.
Lugar: Embajada de Chile en Paris, Francia.

Como buenos chilenos, no podemos celebrar un 18 sin su "18 chico". Y por primera vez me toco festejarlo de traje y corbata, rodeada de gente que no conocia, tomando pisco sour y comiendo empanaditas, en vez de tomarme una cerveza para recomponer el hachazo después de tres dias de carrete.

El miercoles 20 de septiembre tuve que vestirme de bussiness bitch y comportarme como una senhorita de sociedad. En fin. Juntando todo el animo del que disponia para tal empresa, saque el vestido que tenia guardado para el matricidio de mi tia Pachi (que es el 30 de octubre) y a las siete de la tarde, ambas partimos muy producidas a la embajada chilena. Al llegar alla pude imaginarme lo que se me venia: una velada en la que todos interpretariamos un rol en la comedia de las mentiras. Varios diplomaticos chilenos que se creian la ultima chupa del mate porque estaban viviendo en Paris, acompanhados por sus senhoras que quizas pensaron que tenian que desfilar, porque andaban todas de Prada, Gucci y Armani. Con la Pachi pareciamos vestidas con lo que desechan en las fiestas de caridad que organizan esas mismas senhoras, en las que venden los trajes que ya no usan porque pasaron de moda. Ella uso un vestido cafe, de seda, con bordados muy jipis y unas sandalias mas jipis todavia: eso se le perdono porque es la artista. Y yo, la periodista encargada de las relaciones publicas de la asociacion Leopaz, me puse un vestido negro, un poco corto, y los zapatos que la Pachi usa para sus conciertos. Medias caladas, un poco de maquillaje y mi abrigo negro de rockero glam completaban el cuadro. Bien gotica la combinacion, pero es lo que habia.

Y empezo el festival del cacheteo. Los salones habilitados para la recepcion estaban llenos de diplomaticos, artistas y milicos de ambas partes. Poca gente joven -me imagino que era la unica sub 25 del lugar- y uno que otro "rebelde" vestido con jeans y camisa. Todos, por supuesto, con una copa de pisco sour en una mano y una empanada en la otra. Claro que no eran las empanadas que todos conocemos, esas calduas y con harto pino; estas eran mas delicadas, de masa suave, pequenhas y crujientes. No vaya a ser que se le repitiera la cebolla a los senhores diplomaticos.
Entre la gente con la que cruce un par de palabras estaba Sergio Bravo, documentalista chileno; la embajadora de Bolivia en Paris, Luzmila Carpio, quien se lucio con sus trenzas negras y largas. Tambien estaban Rodolfo Parada y el Pelao Gomez, de los Quilapayun, que al parecer no se cruzaron, porque si se hubieran visto se sacan los ojos. Pilar Armanet, la embajadora, no estaba cuando llegamos, pero si estaban los agregados culturales, de defensa, etc. como en cualquier recepcion diplomatica.

La tarde pasaba lenta, la gente era demasiada y a mi me dio la chiripiorca de la escapista. Queria salir corriendo o saltar por la ventana, pero al final opte por enfrascarme en el arte de beber. Elegi el vino blanco chileno, Cousinho Macul, que acompanhe con unas cuantas empanaditas para no caerme al litro. Sabia decision, porque a esas alturas ya todos estaban coloraditos, parlanchines y hablando unos cuantos tonos mas alto. Y los senhores diplomaticos ya no estaban con sus senhoras, sino que tratando de conversar con las jovenes presentes en la recepcion, que todas risuenhas fumaban sus cigarrillos franceses, con su cartera Louis Vuitton en la otra mano. Me preguntaba a mi misma cada diez minutos qué demonios estaba haciendo yo ahi, pregunta para la cual tenia una sola respuesta: la Pachi.
En esos desvarios de escapista me encontraba, caminando entre los pasillos de la embajada, cuando me encontre lo ultimo que esperaba ver por estos lados del planeta...

Un paco!!!
Entre la confusion de mi cabeza y la cantidad de gente que habia, pensé que tenia que salir corriendo a esconderme porque venia tambien el guanaco detras. Pero lo pensé de nuevo y me di cuenta que no, que al menos no era de las Fuerzas Especiales -no andaba vestido de tortuga ninja- y que estabamos en un recinto diplomatico, por ende no deberia pasarme nada. Me acerque de a poco, con recelo, mirando cada resquicio de su verde investidura. Y ahi, en medio de la hoguera de vanidades que era a esas horas la recepcion, me bajo lo "shilena" y en vez de saludarlo como una senhorita, fui y le grité:
"PERO SI NO PUEDO CREERLO, ES UN CARABINERO DE LA NACION!!!"
Ante lo cual, el senhor de verde reacciono poniendo cara de sorprendido in fraganti. Como ya a esas alturas me daba un poco lo mismo el protocolo, le empece a lanzar una serie de preguntas que siempre le he querido hacer a los pacos: por qué cuando queda la escoba en Macul con Grecia llegan al tiro? Se ponen de acuerdo con los encapuchados? De qué hablan ahora en la institucion: dictadura o regimen militar? Cual es su definicion de dictadura?

Un poco trabado por todas las preguntas que le hice, el senhor de verde se digno a contestarme gentilmente cada una de mis preguntas. No se ponen de acuerdo con los encapuchados, efectivamente tienen a pacos con TUCH en la U de Chile, hablan de régimen militar, Pinochet no es un dictador y Fidel es un buen ejemplo de lo que significa la palabra dictadura... yo la verdad es que no tuve otra que decirle que tenia una relacion de amor-odio con los carabineros de la nacion, porque me da rabia la violencia innecesaria que ejercen, pero al mismo tiempo me da rabia que les paguen una miseria por arriesgarse a que les peguen un tunazo en la calle. Creo que con ese discurso me amo, porque se puso todo emocionado y me hablo sobre los derechos humanos (???), la evolucion de la institucion despues de la salida de Pinochet, los cambios que ha tenido la ensenhanza que reciben los oficiales, etc. Y después de su encendida perorata acerca de lo buenos que son los de verde, termino pidiendome mi telefono para invitarme a salir...

NI MUERTA, fue mi sencilla y protocolar respuesta.

Ante tal desagravio, en vez de alejarse ofendido, el señor de verde insistio en que los lazos entre los chilenos en el extranjero deben afianzarse, sobre todo si se trata de una "periodista tan inteligente y bella como usted". Argh! Me dio susto y utilice la vieja tactica de "voy al banho y vuelvo". Me perdi entre medio de la gente, busque a la Pachi, la encontre, me fui al bar a buscar otra copa de vino y me quede conversando con los meseros, que eran todos latinos. Me puse a hablar con un peruano que llevaba como cinco anhos aqui en Paris, pero que a pesar de eso sigue hablando con el perfecto acento que tienen en Peru. En eso, aparecio de nuevo el pacabinero, quien al verme conversando tan amigablemente con el barman me quedo mirando un poco raro, como preguntandose si yo no seria alguna especie de agente de un grupo de ultraizquierda terrorista. Se acerco nuevamente a solicitar mi numero de telefono, arguyendo que el uniforme no significaba nada a la hora de establecer lazos con otras personas. Le dije que si, que estaba de acuerdo, pero que en realidad no podia darle mi telefono porque no se lo doy a nadie. Entonces, muy inteligentemente, el senhor de verde me dijo que anotara el suyo... a esas alturas, lo unico que me quedaba por hacer era decir que ya, que yo lo anotaba y que despues lo llamaria. Cosa que, por supuesto, no he hecho ni pienso hacer.

Y llego la hora de despedirse. La gente empezo a ponerse sus costosos abrigos de 500 euros, los manteles ya tenian sus grandes manchas de vino, los cachitos de las empanadas estaban repartidos dentro de los ceniceros y las copas, los mas caidos al litro se tomaban los ultimos conchos que quedaban y uno que otro necesito ayuda para bajar las escaleras de marmol de la embajada. Todos mostrando la hilacha, pero sintiendose muy patriotas por haber comido dos empanadas y haberse tomado hasta el agua de los floreros.

Se han fijado que, a coctel que va un grupo de chilenos, termina siempre sin una sola gota de alcohol?

14 September 2006

Mazury 2.0


















































































































Clementine: Joel, I'm not a concept. Too many guys think I'm a concept or I complete them or I'm going to make them alive, but I'm just a fucked up girl who is looking for my own peace of mind. Don't assign me yours.

Joel: I remember that speech really well.

Clementine: I had you pegged, didn't I?

Joel: You had the whole human race pegged.

Clementine: Probably.

Joel: I still thought you were going to save me. Even after that.

Clementine: Joel, no soy un concepto. Demasiados tipos piensan que soy un concepto o que los completo o que los voy a revivir, pero soy solo una estupida que esta buscando su propia paz mental. No me asignes la tuya.

Joel: Me sé ese discurso de memoria.

Clementine: Te dejé clavado, no?

Joel: Tienes a toda la raza humana clavada contigo

Clementine: Probablemente...

Joel: Aun asi pienso que tu vas a salvarme. Aun después de esto.


(Dialogo de "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", de Charlie Kauffman)

11 September 2006

Los Lagos de Mazury (Polonia)
















Bajo el cielo nacido tras la lluvia

escucho un leve deslizarse de remos en el agua

mientras pienso que la felicidad

no es sino un leve deslizarse de remos en el agua


(J. Teillier)


















Nuestro tema está en

un solo de piano

y en el labio más abrazador

Nuestro tema está

en el corredor

de un hotel que se ha quedado solo.

Nuestro tema es humedad de amor.


(S. Rodriguez)
















Pin Pón es un muñeco,

con cuerpo de algodón,

se lava la carita

con agua y con jabón


(Pin pon)

















Se abre la puerta de mi casa, mi casa es tu casa

y aquí nada pasa, y es así como lo hacimos

los grandes porteños, te enseño?, empieza olvidandote del sueño.

(Dj Méndez)

















Habîa una vez un perro que se llamaba torta,

saliô a la calle, lo atropellaron

y quedô la crema...




(chistes populares)

















¿Hay algún ejemplo mejor de familia unida, pura y buena en la TV mayor al de los Ingalls? La idea de Michael Landon de producir un programa donde toda la moral cristiana, los valores familiares, la solidaridad, el esfuerzo y la abnegación se concentraran en una pequeña casa en la pradera.
(http://www.teacuerdas.com/nostalgia-series-pradera.htm)
















- Galla, en la Cosmopolitan de este mes dice que si quieres ser la mas hot en la cama tienes que usar ropa interior roja...

- En serio? Yo pensé que el latex era mas mejor...

(conversacion en un tren desde Varsovia a Mazury)


















De vez en cuando la alegria

tira piedritas contra mi ventana

quiere avisarme que esta ahi esperando

pero me siento calmo

casi diria ecuanime

voy a guardar la angustia en un escondite

y luego a tenderme cara al techo

que es una posicion gallarda y comoda

para filtrar noticias y creerlas...




(M. Benedetti)


















La carta dice el motivo

de haber prendido a Roberto

haber apoyado el paro

que ya se había resuelto.

Si acaso esto es un motivo

presa voy también, sargento, si.

Yo que me encuentro tan lejos

esperando una noticia,

me viene a decir la carta

que en mi patria no hay justicia,

los hambrientos piden pan,

plomo les da la milicia, sí.

(V. Parra)























Al final del viaje está el horizonte,

al final del viaje partiremos de nuevo,

al final del viaje comienza el camino,

otro buen camino que seguir descalzos

contando la arena.

Al final del viaje estamos tu y yo intactos.

Quedamos los que puedan sonreír

en medio de la muerte, en plena luz.




(S. Rodriguez)

8 September 2006

Varsovia para alternativos








Bancos de mârmol en las afueras del museo de arte contemporâneo






































































Instalaciôn en el MAC de Varsovia








































El museo de arte contemporâneo de Varsovia es una buena opciôn para quienes gustan de paseos mâs alternativos y menos tradicionales... tiene instalaciones bien interesantes, estâ dentro de un parque gigante y la entrada no es cara. Ademâs, uno puede pasarse horas pensando en las frases que estân escritas en los bancos de mârmol, dispuestos en pleno parque. Cuando me dî cuenta de que cada uno tenîa un escrito distinto, me quedê horas pegada con los famosos banquitos...de pronto me sentî como cuando leî "1984" de Orwell.

No escribo mâs por ahora, no estoy muy inspirada.

Escrîbanme contando que les parece este blog, si quieren que le saque o que le ponga algo, que le cambie el estilo a la pluma, que no ponga tantas fotos o que ponga mâs. Necesito retroalimentaciôn.

1 September 2006

Polonia








Ministerio de Justicia























Memorial del levantamiento de Varsovia




























































































Ardilla demonîaca



































Tumba del soldado desconocido





















Quê hace una palmera en medio de Varsovia???
















Ciudad Vieja (Stare Miesto)





















































































Despuês de estar en Praha, Repûblica Checa, me parecîa que Polonia era cualquier cosa. Error. Varsovia –o lo que vi de ella – es una ciudad que tambiên tiene su encanto, a pesar de que no es taaaan turîstica ni taaaan gôtica como Praha. Ademâs, este lugar fue reconstruido piedra sobre piedra (bueno, en realidad casi todas las grandes ciudades de Polonia tambiên) despuês de las guerras mundiales. Los nazis alemanes no dejaron mono parado en este paîs.

(Antes de seguir con esta crônica, les aviso que NO fui a Auschwitz a visitar los campos de concentraciôn. Los que me conocen saben perfectamente por quê).

En fin. Que lleguê a Varsovia el viernes 18 de agosto a las nueve de la noche, despuês de siete horas viajando en tren. Debo decir que los asientos eran bastante incômodos, duros, no reclinables y estrechos. Pero despuês de haber pagado precio estudiante (60 euros ida y vuelta) no podîa ser tan regodeona. Asî es que calladita me fui en el tren, que tomê a las once de la magnana en Praha.

En Varsovia me esperaban Kasia (una chica polaca que conocî a travês del Hospitality Club) y su tîo, Andrej. Me recogieron en la estaciôn de trenes y nos fuimos a casa, que quedaba en medio del bosque. Onda la pequegna casa en la pradera, pero en vez de pradera eran bosques de robles y pinos. Y es que en Varsovia las âreas verdes son gigantes, no como en Santiago, donde ya nos va quedando el puro Parque Bustamante.

El dîa siguiente –sâbado – con Kasia nos dedicamos a recorrer la ciudad vieja y el centro de Varsovia. Lo bueno de ese dîa fue que no habîan muchos turistas y que pudimos atravesar casi todo el centro por un parque que conecta las avenidas principales. Paseamos por el museo de Arte Contemporâneo, por el Palacio del Agua, el Castillo Real, el Ministerio de Justicia, iglesias varias (no tantas como en Praha, pero igual de bellas), entre otras cosas. Pero creo que lo que mâs me impresionô fue el Pomnik Bohaterów Powstania Warszawskiego (memorial del levantamiento de Varsovia), un monumento dedicado a los hêroes polacos que iniciaron la resistencia polaca en 1944. Duraron menos que un candy, pero para los polacos es un asunto de orgullo nacional. En general acâ el tema del orgullo nacional es bien delicado: los soviêticos reconstruyeron Varsovia y Cracovia, pero despuês de invadirla. Ergo, los polacos detestan todo vestigio del socialismo real (como el Palacio de la Cultura, uno de los edificios mâs altos de Varsovia) y aunque entienden el ruso, no lo hablan.

Despuês de caminar durante ocho horas (nos levantamos a las ocho de la magnana) era tiempo de detenerse para tomar un cafê con leche. Aquî en el Este, cuando es invierno, el vino caliente es sensaciôn. Buena idea para ponerse con un negocio, porque todos los checos y polacos toman aunque sea el vino mâs rasca.

La sorpresa del dîa: vi una ardilla gigante, roja y posera, que permitiô que le sacara fotos sin problemas. Nunca habîa visto una ardilla de verdad, asî de cerca y con tanta personalidad. Lo mâs divertido es que, desde que estoy en Varsovia, me llaman Basia (Barbarita en polaco)... y a las ardillas cuando las llaman para darles de comer con la mano les gritan “Basia, basia, basia”. Onda “cuchito, cuchito, cuchito”, pero con las ardillas.

Nos vemos luego.