
Cementerio de Slavin (Vyšehrad)












Tumba de Anton Dvorak
Tumba de Jan Neruda


Vyšehrad

Kapitulní chrám sv. Petra a Pavla



El Vltava



Debo empezar a decir adiôs a esta ciudad y no sê cômo: es 17 de agosto, magnana debo partir a Polonia y no quiero. Por ahora, sôlo me interesa quedarme acâ y seguir con el recorrido de esta ciudad...
Pero bueno, compromisos son compromisos y decidî partir igualmente a Polonia. Como era mi ûltimo dîa en Praga decidî aprovecharlo al mâximo: habîa un sol gigante, una brisa fresca y muchos lugares mâs por recorrer.
Sin embargo, no pensê que mi elecciôn iba a ser tan acertada...
Vyšehrad.
Uno de los lugares mâs bellos de Praga. Y del mundo, creo yo. Pocos turistas, un gran y hermoso parque para recorrer. Y en la punta del cerro, la Iglesia de San Pedro y San Pablo (Kapitulní chrám sv. Petra a Pavla), junto al Cementerio de Slavin. Hermoso. Imponente. Silencioso. Bello.
En Vyšehrad estâ el castillo de la princesa Libuše. Resulta que la princesa era clarividente y predijo que se casarîa con un tal Přemysl (cosa que efectivamente hizo) y luego, que en las siete colinas que actualmente conforman Praha, una ciudad majestuosa se levantarîa (...).Libuše es algo asî como “la madre de Praga”.
Por otro lado, la iglesia de San Pedro y San Pablo es una construcciôn de estilo neo-gôtico (gracias san google por informaciôn concedida), que fue terminado en 1903. Para mi mala cuea, cuando lleguê a la iglesia estaba cerrada, pero por reparaciones.
Llevaba cuatro dîas en Praha y aûn no habîa sentido un shock estêtico que me remeciera hasta lo mâs profundo. Pues bien, en Vyšehrad lo sentî. Desde este magnîfico lugar se puede tener una vista maravillosa de lo que hay al otro lado del Vltava –el rîo –. Es algo asî como el San Cristôbal, con muchas âreas verdes, pero mâs alto y con un cementerio y la iglesia arriba, en lo alto.
En el cementerio de Slavin, que estâ justo al lado de la iglesia de San Pedro y San Pablo, estân las tumbas del poeta Jan Neruda (de dônde creen que saliô Pablo?), del compositor Anton Dvôrak y de varios hêroes nacionales. Sinceramente, creo que este es uno de los lugares mâs bellos del mundo. No sôlo porque me gustan los cementerios; en Slavin se respira historia, pero ademâs el peso de los muertos que ahî descansan es heavy. Fue la primera vez que llorê desde que lleguê a Europa. No pude resistirlo: la belleza de este lugar me conmocionô. Me veîa bien ridîcula eso sî, sacando fotos como loca y llorando como loca tambiên. En fin, se hace lo que se puede.
Pasê todo el dîa en Vyšehrad. No querîa irme de ahî, me sentîa tan bien... el sol brillaba mâs que nunca, el silencio me absorbîa y la brisa me susurraba las historias de este lugar mâgico. Pensaba en nada, pensaba en todo. Como siempre. Miraba hacia el otro lado del Vltava y me dî cuenta de que no habîa recorrido ni la mitad de Praga; era necesario, entonces, volver. Volver y quedarme un largo tiempo. “Quien sabe”, me dije a mi misma. Nadie lo sabe. Lo que sentî en ese momento nadie lo sabrâ nunca. Es uno de mis secretos mejor guardados.
No sê quê mâs puedo decir de ese dîa. En realidad, prefiero que vean las fotos. En todo caso, no las he subido todas, porque son muchas.
Aquî se termina Praga, por un rato al menos.
2 comments:
Hola Bárbara.
Son pulentos esos países del este, yo quiero conocer Ucrania y Moldavia.
saludos
te hecho de menos!!!!!! tienes que escribir sobre radiohead, y madonna!!
pasalo bien, pero no ti olvidí de los chilenos!
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