Escena 2: Paris nocturno, viernes
Es noche de viernes y Paris se ofrece como un abanico abierto, que me seduce con su perfumado encanto bohemio. Como cada noche de fin de semana, no sé donde iré hoy ni donde terminaré. No estoy segura de si el amanecer lo veré desde algun puente sobre el Sena o si volveré temprano a dormir. No tengo idea de si esta noche la pasaré en un bar o bailando salsa con un latino. No me imagino cuantas personas podré conocer hoy o si en realidad no conversaré con nadie. Paris se transforma en un misterio cuando el sol se esconde. Veremos qué me encontraré detras de las esquinas.
Me llaman por telefono. Es un chico que conoci hace poco en un bar, muy agradable y tan vagabundo como yo. Me pregunta si quiero salir esta noche a tomar algo en el Pont des Arts. Después, "on verra", como dicen los parisinos. Es decir, donde la noche nos lleve. Es decir, hacia cualquier lugar dentro de Paris. Porque en esta ciudad uno puede caer parado en cualquier parte. Salir a las dos de la manana y tomar un Noctilien (bus nocturno) que te deja en el centro mismo o en Bastille, un barrio de carreteo tipo Bellavista, pero con clase. Es que aca la concepcion del carrete es distinta. Uno sale solo o con amigos, pero siempre llega a alguna parte. Si no es un puente sobre el Sena, es uno de los miles de cafes que hay en esta ciudad. Y para elegir uno es dificil. Porque hay cafes para todos los gustos, bolsillos y estilos. Ahora bien, si lo que uno quiere es ejercer el arte de beber, bares tambien hay miles: se pueden encontrar los tipicos pubs irlandeses que venden el schop de cerveza negra, rubia o blanca por luca; los bares tipo lounge, con sillones cuadrados en blanco y rojo y decoracion minimalista; las terrazas en plena calle donde reinan los mojitos, el tequila y el ron; y asi, opciones para todos los gustos.
Esta noche he decidido aceptar la invitacion al Pont des Arts. Pero lo que haré después sigue siendo un misterio. Pueden ser las 3 de la manana y uno cambia de planes como quien cambia de calcetines. Hasta la medianoche funcionan las 14 lineas de metro, que comienzan el recorrido habitual a las 5.30 am. Si uno se queda sin metro, siempre se salvara con el taxi (una institucion segura, limpia y escasa en esta ciudad) o con el Noctilien. Una vez me fui a carretear a las dos de la manana en Noctilien y lo encontre de lo mas lindo. Son buses que funcionan solo de noche, con paraderos especificos (no paran en cualquier esquina) y para los que necesitas el mismo ticket que usas en el metro. De lo mas que hay, oye.
Y bueno. Son las 23:30 horas y espero a que mi amigo pase a buscarme. Lo que no me imaginé fue que vendria en moto. Super. Llega a la puerta del condominio y salgo de casa. Afuera me espera una Vespa de no se qué agno, color crema. El chico saca un casco del maletero que esta debajo del asiento. Me pongo el casco, me subo a la moto y partimos. El viento levanta mi chaqueta rojo furioso como un estandarte. Aqui vamos. Me afirmo de la parte trasera de la Vespa y me dedico a observar. Paris en moto es la raja. Sobre todo de noche y mejor si es fin de semana. Aqui anda harta gente en moto. Nos cruzamos por lo menos con veinte motociclistas en quince minutos de viaje. Llegamos al Pont des Arts, estacionamos al lado de las bicicletas y las otras motos. En el puente esta todo pasando. Es como si en el puente Pio Nono dejaran de pasar autos y todo el mundo se juntara a carretear ahi. Con musica, mantel y copas.
Después de una botella de Smirnoff Ice decidimos ir a ver qué pasa en Bastille. Mucha gente, todos muy producidos. Prefiero ir a la Penha de nuevo. Nos devolvemos y cruzamos el Sena para llegar a Saint Germain. Entramos en la Penha, que a esa hora (medianoche) esta que arde. Latinos, arabes y franceses se confunden al ritmo de la salsa. Franceses muy tiesos tratan de aprender el un-dos-tres afirmandose de las caderas de las colombianas o las ecuatorianas. Los colombianos se engrupen a las latinas con su encanto natural. A las dos de la manana, el local esta que revienta. Hace calor, corren los mojitos y las cubas libres, todo el mundo transpira. Los negros dan catedra con sus privilegiados y agraciados cuerpos. Los franceses siguen intentando agarrar ritmo, pero les cuesta. Yo hace rato que perdi de vista al chico con el que vine. El no sabe bailar muy bien y yo la verdad es que quiero bailar con todo el mundo. El hecho de ser latina y de bailar bien me anota puntos. Me saca a bailar un negro y quedo loca. Es frances, nacio en Paris, pero se mueve como si le hubieran puesto pilas en la cola. El un-dos-tres para el es un juego de ninhos. Despues de dos salsas, le doy las gracias y me voy al bar. Me compro una cerveza a presion (schop) y descanso un poco. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que, a diferencia de Santiago, aqui hay muchos mas hombres que mujeres. Nice. Termino mi cerveza y me lanzo de cabeza a la pista. Me saca a bailar un colombiano que llego hace unos anhos a Paris. De pronto cambian las salsas por el merengue. Ahora todos prueban suerte en la pista, no hay espacio, estoy con los pantalones pegados y el pelo absolutamente humedo. El colombiano me toma firme y empezamos a dar vueltas. Ahora me siento mas latina que nunca. La sangre caliente hasta el final. En eso, aparece en escena el chico con el que llegue al bar. Esta un poco ofendido porque no he estado con el toda la noche. Le explico que, en verdad, no tengo por que darle cuentas a nadie. "Bueno, entonces me voy", me dice con un tono de molestia.
Tenia que irme con el? Ni amarrada. Faltaban un par de horas para que empezara el recorrido del metro y estaba a una cuadra de él. Y si queria irme antes, solo tenia que tomar un taxi. Aca si que da gusto salir a carretear. En Chile, seguramente tendria que volver con el para llegar sana y salva a mi casa. Taxi, ni hablar. Metro, recien a las ocho de la manana.
Y me quede. Segui bailando, bebiendo mojitos, conociendo gente. Me saco a bailar un frances muy frances, de ojos azules y pelo claro. Rico el tonto. Pero como la gran mayoria de los franchutes, era tieso como un palo. Punto menos para el lolo. Igual hice el intento de ensegnarle un poco. En eso estaba y pusieron "Hips don't lie" de Shakira. Esa cancion la rompe en Paris. Todo el mundo la coreo, la bailo y la gozo. Yo, por supuesto, hice lo mio con un movimiento de caderas a lo arabe. El frances estaba turnio. No entendia como las caderas pueden moverse asi. Para el, esa parte del cuerpo era desconocida hasta ese dia, segun sus propias palabras. Y ya cuando empezaron los quince minutos obligados de reggaeton, se trastorno. Como era posible que tanta gente pudiera moverse asi? Las coreografias de apareamiento se multiplican en esos quince minutos y por supuesto, las parejas se empiezan a armar. Son las cuatro de la manana y algunos ya quieren partir a otro carrete, mas privado. Yo sigo bailando y pensando en que este frances es mas tieso que los otros que he conocido. Lo dejo para ir al banho a mojarme un poco la cara y a secarme la transpiracion. En la escalera, los cuervos esperan hambrientos por una presa. Los miro con cara de pregunta. Ellos me miran con cara de tener hambre. Subo rapido al banho y entro. Por supuesto, hay cola, como en todo banho de mina. Que horror. En fin, espero pacientemente mi turno y me miro en el espejo. Roja, transpirada, con el pelo humedo. Suuuuper sexy. Estoy para tomarme una ducha.
Son las cinco y media de la manana. Empieza a terminar el baile, las parejas ya armadas parten a otros destinos. Yo me despido del dj y de los barman, que ya me conocen. Salgo bien abrigada, porque afuera hace frio y no quiero agarrarme nada. Ni un resfrio. Camino al metro, bajo las escaleras, meto mi boleto, bajo al anden y espero. Otros como yo se van de vuelta a sus casas a dormir. Otros salieron a trabajar. Los ratoncitos se pasean por los rieles y por detras de los carteles gigantes. Las estaciones son viejas, se entiende. Un vagabundo duerme echado a lo largo en los asientos del metro. Tengo suegno, estoy cansada. La noche fue larga y ahora quiero dormir. Llega el tren, me subo, me siento. Quince minutos mas y estare en casa. Tengo el maquillaje repartido por la cara. Se corrio con la transpiracion. Los pantalones se estan enfriando, pegados a mis piernas. Hago la combinacion para tomar la linea que me deja a una cuadra de la casa. Llego a la la estacion donde tengo que bajarme. Salgo, aun es de noche. No hay gente en la calle, solo autos. Camino hacia mi casa pensando en que, nuevamente, Paris me sorprendio. On verra qu'est ce que passe demain...
5 comments:
LOS PREMIOS DE ESTA NOCHE SON....
FRASE CÉLEBRE
"Él no sabe bailar muy bien y yo la verdad es que quiero bailar con todo el mundo"
IDEA DEL DEMONIO
"Ellos me miran con cara de tener hambre"
IMAGEN INQUIETANTE
"Los ratoncitos se pasean por los rieles y por detras de los carteles gigantes"
VOCABLO PARA ADOPTAR
"on verra"
CONSEJO IM(EX)PLÍCITO DEL TEXTO
Aceptar las invitaciones. Pico con lo que suceda.
PD: Estai buena pa escribir, cabrita.. ¿por qué no me escribis la tesis, ah?
jajajajajajjaaaaaaaa
me gusto eso de los jugosa awards version bloggera
veo que me lees detenidamente, pero no creo que pueda escribirte la tesis. Con cuea tengo ganas de empezar la mia...
oh lala!!!! parece que barbarita se está devorando PArís!
pero oye, no debiste dejar al chico en la vespa...siempre he querido andar en una!!!!!
y no creo que no te hayas dejado devorar por los hambrientos, si fue así, que poco caritativa eres barbara....a los mediguitos con hambre, se les suele dar una limosna. Un beso.
vespa?
nice
Te dije que en el metro de París habían ratoncitos! :P
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