24 June 2009

Exportaciôn no tradicional

En todas partes del mundo hay, hubo y habràn chilenos.
Cuicos, flaites, lanzas, estudiantes, viajeros, vagabundos, hijitos de papà, exiliados, autoexiliados, perdidos y encontrados, todos estos especîmenes tienen en comùn la procedencia: nuestra langa y argosta faja de tierra.
Paris, la ciudad del amor, los quesos y la Eiffel Tagüer, no està exenta de tan original producto de exportaciôn : los chilenos.
Ese que se saca una foto en Notre Dame usando la camiseta del Colo-Colo o de la U, ése es un chileno.
El que arma camorra en un carrete porque se le pasaron las copas por lo general es chileno.
El que piensa que todos los chilenos que viven en Paris son sus hermanitos, ése...es chileno.

La situaciôn tîpica es ir a un carrete donde uno cree que solo hay franceses (o en su defecto, europeos primermundistas) y encontrarse con que el ùnico que no es francés es...chileno. Y ahî, por supuesto, viene el ritual de reconocimiento : de que ciudad viene, qué comuna, si es de los Gonzalez del norte o del sur, si conoce al Juanito que también vive en Paris hace una chorrera de agnos. Como los perros cuando se huelen las colas, uno resume la vida propia en cinco frases para seguir con el carrete. Y luego, a altas horas de la noche y después de unos cuantos litros de alcohol en el cuerpo, ya nos sabemos la vida del otro al dedillo. Viene el intercambio de teléfonos, las promesas de una tomatera a venir y con eso, se sella el fin del ritual. Las futuras reuniones dependeràn de si se caen bien o no y de si pertenecen al mismo estrato socioeconômico y/o cultural (porque acà también le lleva el clasismo).

Debo decir, en todo caso, que he tenido muy buenos encuentros hasta ahora. Por lo general los he conocido en carretes, donde somos los que chupamos hasta morir (lo que se llama chupicidio), los que reîmos màs fuerte, los que decimos diez chuchàs por minuto y que, al final, nos vamos todos juntos cantando por las calles de Parîs a las 4 de la manana. Como si estuviésemos en cualquier punto cardinal de nuestra querida faja.

9 comments:

Boo said...

En nuestra querida faja, a las 4 am, hay altas probabilidades de terminar entregando la billetera, la chaqueta y -si la suerte no acompaña-las nalgas.

Anonymous said...

Boo: posteo aliancista con la lógica del miedo?


No pasa ná en este pueblo llamado Chile, es pura exageración de los medios

Barbaridad said...

Es que Boo de repente andaba carreteando cerca del Fausto XD

Unknown said...

A las 4 am hay que andar acompañada de un macho recio, po'. Y si no se puede, hay que salir del carrete a las 6 ó 7 am. A esa hora ya es más seguro (porque los lanzas también duermen).

¡¡Saludos!!

Montse.

Anonymous said...

a las 4 a.m.? q infantil! los carretes terminan a las 7 a.m.

Barbaridad said...

Ya, pero a las 4 am te vai al carrete siguiente po ;)

Montse: Aca tb se necesita el macho recio, pero hasta por ahi no mas. Depende de donde andai carreteando...

Anonymous said...

ah, y la arregla!

Barbaridad said...

obvio ;)

la bellevilloise said...

jajaja, soy yo de nuevo, la otra chilena que perdió las becas chile.

Que bonita tu entrada, la mía sobre un tema similar es mucho más gris.. en fin, c'est la vie..
nuestro blog es medio parecido.. por qué será?
saludos!